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"A los que me llevaron con su pasión y a los que me dieron reposo en el borde de las carreteras de América" Diana Bellessi |
Crucero ecuatorialEdiciones SiriríBuenos Aires, mayo de 1983 3ra. edición: Crucero Ecuatorial fue editado en 1994 junto con Tributo del mudo en un solo tomo por la editorial Libros de Tierra Firme. |
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Selección de Poemas I Paso por un pueblo borrado de arena. VII Comimos pescado VIII Nunca olvidaré a la Antonia IX Cuando me quedé sin plata y sin amigos XIII Me acuerdo de los vecinos XVI Tuvimos la mala idea XVII A la isla de San Andrés XX TIKAL ¿Sería un guerrero en desgracia, XXI En Costa Rica XXV En un lugar de la sierra |
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Tributo del MudoEdiciones SiriríBuenos Aires, 1982 2da. edición: este libro fue editado en 1994 junto con Crucero Ecuatorial en un solo tomo por la editorial Libros de Tierra Firme "El libro de poemas de
Diana Bellessi puede ser leído en un marco de reencuentro con
una naturaleza no idílica, pero que, lírica, afirma los planteos
de una búsqueda de lenguaje que en este texto es más una
concreción que una búsqueda." |
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Selección de Poemas Nadie entra aquí con las palabras En medio de la noche me despierta tu sueño, Persecución del sueño El rumor de una voz |
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CRUCERO ECUATORIALTRIBUTO DEL MUDO
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"Los dos poemarios ahora reeditados devuelven al lector al Inicio del trayecto. Con el breve trazo que la poesía admite como relato, Crucero ecuatorial es un libro de viajes que descarta la inmediatez episódica del presente y elige su pasado, el presente del recuerdo o aquella distancia de la que hablaba Wordsworth: “la emoción revivida en tranquilidad”. “Algo de aquel fuego quema todavía”, dice Bellessi y abre su crucero textual en un segundo momento de la emoción cuando ésta reaparece identificada con la originaria pero distinta. Emoción transformada por el rumor de olvido, por la melancólica melodía que “se hace humo, en el aire lento del mañana”. Emoción que prescinde de exactitud temporal o espacial: “Fue en Honduras, en El Salvador en Guatemala?” Simpleza del relato que encubre una cuidada elección de perspectiva y, también de acontecimientos. Libro fragmentario, hecho de momentos de encuentro, de suspensión, de pequeños grandes saltos sobre el recorrido lineal de la carretera: una ciudad que habla, los peces que tiemblan en las manos, las mujeres que formarán una galería de retratos como aquella que no depone su manta guajira. Libro impregnado del romanticismo de los viajes sin precisión de rumbo, libro que habla de un tiempo en que “los jóvenes se preparaban/ para el amor y la guerra” y carga las ráfagas violentas del después." Alicia Genovese, Marcas de Agua |
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