Clarin - Suplemento Cultura y Nación
13 de diciembre de 1998

 

Gemelas del sueño, de Diana Bellessi y Ursula K. Le Guin
La poeta argentina traduce a la estadounidense y viceversa.
Un libro singular y fascinante.
Norma, 1998.

Un sueño a dos voces

Por GABRIELA LIFFSCHITZ

En esa síntesis visual que es la tapa en algunos libros, dos tulipanes se rozan destacando la ubicación del encuentro. No arriba y abajo sino desde arriba y desde abajo. Esta posición ofrece la duplicidad. Este ser gemelas une a las autoras en un sueño: la comprensión.
Gemelas del sueño es un libro de poemas de la argentina Diana Bellessi y de la estadounidense Ursula K. Le Guin, en edición bilingüe, en el que cada una traduce a la otra. Porque sobre todo este libro está cifrado por la traducción que se traduce. Por el acto insólito del descubrimiento de la equivalencia, del entendimiento, donde el pasaje por el cuerpo de la lengua es la lengua misma.
Un libro de traducción, mutua: dos lenguas que se tocan con la sensualidad del cuerpo, como si fuera el cuerpo mismo lo que se toca.
Primero Diana Bellessi viaja, interpone el cuerpo, la lengua, en la experiencia de otra traducción: la mirada: "Una mujer vestida de negro cruzó la calle,/ la memoria,/ como un relámpago oscuro su tarde de verano". Después es la mirada misma, la representación del todo, el bosque y sus especies. "Afuera, al alcance de mi mano / la fiesta. / Los tiempos verbales / amarrados, como helechos a una misma piedra". Incontables pasajes, puentes cifrados nos dejan de tal manera incorporados a la escena, que podemos incluso observar, al final del sueño, a las gemelas de la poesía entrelazadas por la lengua, traducidas por el alma que alberga un lugar de encuentro para las palabras ajenas.
La mirada, la escritura de este libro, explora no ya el paisaje, los rincones de los detalles, los gestos, los sentimientos, el cuerpo, sino la otra mirada, otro lado del lenguaje poético que significa ver al poema migrar.
Porque la traducción poética supone, ya se sabe, una nueva versión, otro poema. Pero estos otros poemas se han constituido en el poema mismo, es decir, el poema de la traducción. Que en este libro es mucho más que el mero pasaje idiomático: es una comunión. Dos mujeres unidas por la palabra, por la literatura, por el reconocimiento mutuo, por el abismo de la comunicación.
Gemelas del sueño presupone un pacto de confianza. Si la comunicación, aun el mínimo contacto verbal cotidiano, es una utopía, si el suponer la comunicación es el malentendido original, en Gemelas del sueño las autoras parecen haber elegido la confluencia de las mayores complicaciones posibles como quien realiza una apuesta.
Si la poesía es la comprensión más cabal de las limitaciones de la lengua y la comunicación, es transgrediendo los parámetros de la linealidad, los significados y significantes, o abusando de ellos, que el poema confía en trascender el malentendido, volverse pura resonancia. "Nadie entra aquí con las palabras" (D.B.). Un paso más seguro para la provocación. Marcadas por la adversidad, Diana Bellessi y Ursula K. Le Guin optaron por la utilización de lo adverso.
Comunicarse desde la poesía, en idiomas distintos, desde hemisferios opuestos, desde realidades culturales y coyunturales diversas, y por último a través de un correo caprichoso e incompetente. El encuentro que implica Gemelas del sueño es justamente el de la diversidad.
Ursula K. Le Guin es principalmente una narradora, y dentro de las narradoras, una de ciencia ficción. De alguna manera, la escena que representa el libro mismo podría estar inscripta en una secuencia de una de sus novelas. Tan extraño es en definitiva ver (leer) un encuentro tan cercano, un producto tan acabado que tenga como punto de partida (como una cama elástica) el imposible.
"Sólo déjame hablar mi lengua" (U.K.L.G.). "De sueño el sueño y la trama" (D.B.).
Y qué es esto sino poesía.